De acuerdo con la información que ha publicado El Día de Segovia (ver la noticia en este enlace), los conductores denunciados en los últimos meses en el semáforo de fotorrojo de la polémica en San Rafael pueden respirar aliviados: la Dirección General de Tráfico (DGT), solo les cobrará la primera multa que hayan recibido. El resto quedarán archivadas. El jefe provincial de Tráfico, Pedro Pastor, justifica la decisión por una «disfunción» en la notificación de las denuncias a los infractores, y recalca que el radar funciona correctamente, así como que la medida de gracia no afectará a quienes hayan cometido nuevas infracciones a partir del momento en que el aluvión de denuncias salió a la luz pública.

Fuentes de la Jefatura Provincial de Tráfico –se puede leer en el artículo que citamos-, indican que en estos últimos meses se ha cazado a alrededor de 4.000 conductores, notificando un millar de denuncias.

«Al contrario de lo que la gente cree, el objetivo fundamental de las denuncias es modificar actitudes en la conducción que resultan peligrosas. Como las denuncias llegaron todas juntas, la gente no ha tenido opción a cambiar su actitud, así que se va a mantener la primera denuncia y las demás se van a sobreseer», explica el jefe provincial de Tráfico, que no obstante alerta de la gravedad de las infracciones cometidas. «No hace falta que incidamos mucho en que saltarse un semáforo en rojo, esté donde esté, es peligroso».

La DGT tiene previsto remitir una carta a todos los afectados para informarles de la medida adoptada. Quienes ya hubieran pagado las denuncias podrán reclamar la devolución de todas menos la primera, pero Tráfico insiste en que no perdonará a quienes hayan cometido infracciones después de que lo ocurrido saliera publicado incluso en medios de comunicación de carácter nacional.