
Desde Asetra nos sumamos a la preocupación trasladada por la Confederación Española de Transporte de Mercancías —CETM— ante el colapso que siguen sufriendo los exámenes de conducir en numerosas provincias españolas como consecuencia de la falta de examinadores y de soluciones eficaces por parte de la Dirección General de Tráfico.
Esta situación, lejos de corregirse, continúa provocando importantes retrasos para miles de aspirantes que permanecen bloqueados durante meses sin poder acceder al examen práctico. El problema afecta directamente a alumnos, autoescuelas y empresas del transporte, que ven cómo una dificultad conocida desde hace años sigue sin recibir una respuesta suficiente y estable por parte de la Administración.
En el caso concreto de la provincia de Segovia, también se están produciendo retrasos en los exámenes para obtener los permisos de vehículos pesados, tal y como recientemente ha puesto de manifiesto la Asociación Provincial de Autoescuelas. Esta circunstancia resulta especialmente preocupante en un momento en el que el sector del transporte necesita incorporar con urgencia nuevos conductores profesionales.
La falta de personal suficiente en las Jefaturas de Tráfico y, en particular, la escasez de examinadores, se ha convertido en un cuello de botella que dificulta el acceso al empleo, retrasa la incorporación de nuevos profesionales y agrava el problema de relevo generacional en el transporte de mercancías por carretera.
No es admisible que personas que desean acceder a una profesión con alta demanda laboral tengan que afrontar esperas prolongadas para obtener los permisos necesarios. Tampoco resulta razonable que las empresas del sector sigan soportando las consecuencias económicas y organizativas derivadas de una falta de planificación administrativa que se repite año tras año.
Por todo ello, desde Asetra reclamamos que se dote de personal suficiente a las Jefaturas Provinciales de Tráfico y que se refuerce de forma estable la plantilla de examinadores, especialmente en aquellos territorios donde los retrasos están afectando a la obtención de permisos profesionales.
Resolver este problema debe ser una prioridad inmediata para la Administración. La falta de conductores profesionales ya constituye una amenaza real para el transporte por carretera y, si no se adoptan medidas urgentes, puede llegar a ahogar la actividad económica nacional, al tratarse de un sector esencial para el abastecimiento, la logística y el funcionamiento diario de las empresas y de la sociedad.
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